40 años sin Hitchcock: recuerdos de un cinéfilo limeño, desde 1985 a 1999

Actualizado: ene 28

A cuatro décadas de la partida del realizador británico, quien escribe, historiador de profesión y cinéfilo, recuerda lo difícil que era ver cine de autor en nuestra capital por aquellos tiempos.


Por Arnaldo Mera* CRÓNICA/HITCHCOCK

Fuente: Mdsci

Acceder a una bibliografía de Hitchcock era prácticamente imposible, debido al escaso material dispuesto a la venta en las pocas librerías limeñas de aquel entonces. Al no existir ningún tipo de ayuda tecnológica como la que tenemos hoy, solo podíamos acceder a la programación de cinefilia a través de la sección del cine club, de la prensa escrita y de las conversaciones con otros amigos cinéfilos. Inclusive, debíamos estar pendientes de la programación nocturna de los canales de TV limeños para no perdernos algo de nuestro interés.


Mi primer recuerdo del maestro del suspenso se remonta a su deceso. Finalizaba el primer mes de clases, cursaba segundo de media. Al regresar un día del colegio Champagnat de Miraflores leí en la parte de noticias internacionales de El Comercio que Hitchcock había partido el 29 de abril de 1980. Para aquel entonces me interesaba el cine, pues desde hacía dos años ya iba todos los fines de semana, con mis amigos del colegio, a ver los estrenos de la cartelera cinematográfica apta para menores. El padre de uno de ellos era el distribuidor de las películas mexicanas de Eduardo Ibarra S. A. y sería a quien primero pude interrogar para saber algo más de aquel director. Sin percatarme, esto iba a marcar mi pasión por el cine. Ver su producción cinematográfica, inclusive sus cameos, sería todo un reto, una obsesión que colmé.


Fue en 1984, con el deceso de François Truffaut, que pude saber algo más de Hitchcock. Recuerdo haber leído en El Dominical un artículo muy ilustrativo que los vinculaba. Ya había ingresado a la PUCP, y aquel mismo año un amigo me trajo de Londres la estampilla que, en su honor, emitió el Reino Unido.


Por fin, la primera película que pude ver fue Extraños en un Tren (1951), un 15 de marzo de 1985, en el curso de Cine de EEGGLL en la PUCP. Recuerdo que fue proyectada en el aula A104 por el profesor del curso y cineasta José Carlos Huayhuaca, quien ya de una manera académica me había hablado de su cine fuera de clases y de otras películas importantes que debería ver. Lo cierto es que no tuve que esperar mucho para ver más, dado que al siguiente año, cuando me encontraba cursando el primer ciclo de Derecho, pude iniciarme en su cine. Incluso anoté la fecha en que sucedió, fue un 8 de mayo de 1986, en el cine Real de Camino Real. Ahí pude ver La Ventana Indiscreta (1954), la cual volví a ver esa misma noche, en la siguiente función. Once años después, conseguí la tesis doctoral de Mercedes Miguel Borras La Representación de la Mirada, que en 175 páginas analiza La ventana Indiscreta.

Fuente: Cinemateca Nacional Nicaragua

El 29 de mayo vi la segunda versión de El hombre que sabía demasiado (1956), y el 10 de junio, Vértigo (1958), que por quedar hondamente impresionado con el filme repetí función aquella misma noche, y consideré que fue la mejor película que había visto en mi vida. Once años después, en un viaje a Madrid, adquirí el primer número de la revista Viridiana, de junio de 1991. En sus 116 páginas reprodujo el guion de la película y un ensayo de estética escrito por el filósofo Eugenio Trías. Resultó una lectura muy emotiva e instructiva.


El 3 de julio pude ver El tercer tiro, también conocida como Pero… ¿quién mató a Harry? (1955). Finalmente, el 17 vi La Soga (1948). Esas 5 películas se proyectaron dentro del marco de una muestra de cine comercial denominada “Lo esencial de Hitchcock”, ampliamente publicitada en El Comercio semanas antes del estreno y durante el tiempo en salas. Las proyectaron, también, en los cines Roma y Adán. En el mismo viaje a Madrid, once años después, adquirí una revista de 82 páginas editada en 1984, con el mismo nombre de la proyección: “Lo esencial de Hitchcock”, lo que me hizo notar que aquella muestra fue de carácter intercontinental. Debo dejar constancia de que esas 5 películas también fueron exhibidas por la revista Hablemos de Cine, en una muestra propia. Recuerdo haber leído que se proyectó una película diaria, y aquella proyección se llevó a cabo antes de las funciones a las que asistí en el cine Real. Seis años después, este ciclo de 5 películas fue transmitido por América Televisión, como lo hizo saber El Comercio del 16 de febrero de 1992, en media página con fotos y breves reseñas.


La primera película que pude ver por televisión fue Crimen Perfecto (1954). Se transmitió en Panamericana Televisión un 9 de julio de 1986. Ese mismo año empezó a funcionar la Filmoteca de Lima, a la que asistí a diario por más de un lustro. En la sala del Museo de Arte, un 12 de octubre de ese mismo año, exhibieron Encadenados (1946) y el 26 estrenaron Rebeca (1940).


Además, el 21 de aquel mes había recibido el mejor regalo de cumpleaños que pudiese desear, el libro Alfred Hitchcock: la cara oculta del genio de Donald Spoto. Lo leí ávidamente y reiteradas veces, a pesar de estar cursando un segundo ciclo de Derecho con materias que demandaban tiempo. Para el verano de 1987 ya tenía muy claro todo acerca de las 9 películas que había visto. Luego recibiría dos ejemplares más del mismo libro en mis cumpleaños de 1987 y 1988, obsequiados por amigos PUCP, a quienes nunca les dije que ya lo tenía. Y el 21 de octubre de 1989 la Filmoteca volvió a proyectar Rebeca y la repetí. Tuve un excelente cumpleaños, acompañado de algunos amigos cinéfilos de mi casa de estudios.


"Mis tres libros favoritos". Fuente: Arnaldo Mera

En 1987 continuó mi buena racha, pues el cine club de Pueblo Libre, Méliès, proyectó, el 17 de enero, Sospecha (1941) y el 22 de febrero, Recuerda (1945), que vi con escaso público pero que interactuaba antes y después de cada función. En el mes de junio, la Asociación Cultural Peruano Británica y el British Council, bajo el título Hitchcock: la era británica, proyectó una muestra de películas de Alfred Hitchcock poco conocidas, filmadas en Gran Bretaña durante los años treinta (su época “pre Hollywood”). Así pudimos ver el 22 de junio La Muchacha de Londres (1929); el 23, Mejor es lo malo conocido (1932); el 24, Agente Secreto (1936); el 25, 39 Escalones (1935); el 26, Inocencia y Juventud (1938); y finalmente el 27, Alarma en el Expreso (1937). Lo mejor de ver toda esta obra fílmica fue haber conocido, en la cola del primer día, a Desiderio Blanco, y haberlo acompañado a su casa cada noche, escuchándolo y haciéndole las preguntas respectivas sobre el gran maestro. Lo triste fue que después de este magnífico mes ningún cine club limeño proyectó otro filme de Hitchcock durante ese año y el siguiente de 1988.


"Hitchcock: la era británica" organizado por la Asociación Cultural Peruano Británica.

En los años que siguieron, solo pude ver en proyección y salas de cine tres películas más. El 13 de agosto de 1989, Corresponsal Extranjero (1940); el 12 de agosto de 1990 El Proceso Paradine (1947), y el 3 de enero de 1991, Atormentada (1949). Durante la proyección de esta última conocí a otro amante del mismo cine, Carlos Torres Rotondo, en ese entonces un adolescente. Ese año, también, vi por última vez una película del maestro en un cineclub, aunque en 1992 las proyecciones continuaron.


La única película que vi en formato VHS fue Los Pájaros (1963), con amigos de la PUCP, en casa de uno de ellos, el 25 de julio de 1989. Unos años después, el 20 de junio de 1992, El Comercio reprodujo una foto del día anterior, en la cual se ve a un mirlo atacando en picada a la estudiante Helen Morel cerca a Dupont Circle DC. Y narra el hecho de que una pareja de mirlos había estado atacando a los transeúntes durante varios días para evitar que se acercaran al árbol donde tenían su nido. Como bien decía el texto: “Los ataques hicieron recordar a los norteamericanos las escenas de la famosa película de suspenso”, y me alegró saber que ya la había podido ver. Un amigo me consiguió el afiche original de la exhibición de esta película en algún lugar del centro de Lima, y decoró, por muchos años, un lado de mi dormitorio en mi casa de Surco.


Noticia del 20 de junio de 1992, “El Comercio”. Fuente: Arnaldo Mera.

Regresando al año 1989, el 17 de setiembre, pude ver por TV Psicosis (1960), y el 9 de diciembre, Frenesí (1972). Años después, un 3 de enero de 1991, vería también por TV Atormentada (1948). Tuve que esperar casi un lustro para poder ver en noviembre de 1995 Cortina Rasgada (1966) y Con la Muerte en los Talones (1959). Finalmente, el 18 de enero de 1996 vería la última película por TV y sería Pánico en la Escena (1949). Así, contamos que he visto 26 películas, 18 en salas de cine, 7 por televisión y una por videocasete prestado.


En 1996 inicié mis viajes a los Estados Unidos, y en 1997 a Europa. Fue en Atlanta, Orlando y en Miami donde pude adquirir mis primeros videocasetes de VHS. De esta manera, de una misma colección de manera individual obtuve las siguientes películas (las refiero en su título original): Marnie (1964), Saboteur (1942), Shadow of a Doubt (1943) y The Man Who Knew Too Much (1956), cada una a $11.99. En otra colección, The Lady Vanishes (1938), y en otra colección, un pack de 2 a $7.99 que traía Murder (1930) y Secret Agent (1936). En otros dos packs de 4 de colecciones diferentes vino Murder, Young and Innocent (1937), Juno and the Paycock (1930), y Rich and Strange (1931) a $9.99. El otro traía Secret Agent (1936), The 39 Steps, The Lady Vanishes, y Sabotage a $12.99. Finalmente, la primera versión de The Man Who Knew Too Much (1934) a solo $3.97. La alegría de encontrar todo esto en el stock de Best Buy en las ciudades en que estuve de paso, realmente no tenía precio y gracias a esta diligente búsqueda amplié el número de filmes en mi lista de 26 a 33.


Las colecciones aún están sin abrir. Fuente: Arnaldo Mera

Así mismo, entre 1996 y 1999 pude adquirir 5 CDs diferentes de la música de sus películas. Dos de los discos venían con booklets ilustrados con resúmenes de las películas y los afiches de algunas de ellas. El primero llamado Hitchcock - Master of mayhem, de la Orquesta Sinfónica de San Diego, dirigida por Lalo Schifrin con temas de 6 de sus películas; el segundo, A History of Hitchcock: Dial M for murder de 1993, reprodujo 11 temas de películas en el primer disco y la marcha fúnebre de la marioneta. Y el segundo disco de la misma colección, To catch a Thief de 1995, con 13 temas repitiendo solo el de Vértigo. El booklet de 24 páginas reprodujo los 13 afiches de cada película. Ambos CDs fueron tocados por la Filarmónica de la ciudad de Praga, dirigida por Paul Bateman. Otro disco de la Filarmónica de Praga dirigida por el mismo director titulado Herrmann/Hitchcock: A Partnership in Terror de 1996 tenía temas de 7 películas. El año de su centenario, en 1999, salió la edición de Universal Studios, un CD en formato de tríptico que traía la compilación de 18 temas de sus películas, con un booklet incluido. El segundo, Hitchcock 100 years: A Bernard Herrmann film score tribute, incluye cuatro audios en que el director Herrmann explica la importancia de los temas de las seis películas de Hitchcock, ambas joyas de colección. Todos estos CDs los vengo escuchando ocasionalmente hace ya 23 años.


En la tienda de souvenirs de Universal Studios en Orlando pude adquirir no solo uno de los posters de Psicosis, sino también un mug o jarrito, una gorra y un polo con la caricatura de él, e inclusive hasta un magneto del poster de la película To Catch a Thief.Este recuento de cinefilia no estaría completo sin mencionar los libros que adquirí en mis primeros viajes a New York y a Madrid:


Colección To Catch a Thief de 1995. Fuente: Arnaldo Mera

Lista de libros sobre Alfred Hitchcock


1.- Bouzereau, L. (1993) The Alfred Hitchcock Quote book. New York: Citadel Press, 230.

2.- Brill, L. (1988) The Hitchcock Romance. Love and Irony in Hitchcok’s Films. Princeton University Press.

3.- Deutelbaum, M. and Poague L., Ed. (1986) A Hitchcock Reader. Iowa State University Press.

4.- Condon, Paul and Jim S., Ed. (1999). The complete Hitchcock. London: Virgin.

5.- Filmoteca Nacional de España (1981). Alfred Hitchcock.

6.- Finler, J. W. (1992) Hitchcock in Hollywood. New York: The continuum.

7.- Harris, R. A. and Lasky M. S. Ed. (1976). The Complete Films of Alfred Hitchcock. New York: Citadel Press Book.

8.- Harris, R. A. Lasky M. S. Eds. (1995). Todas las películas de Alfred Hitchcock. Barcelona: Odin Ediciones.

9.- Hitchcock A., Truffaut F. (1993). Edición definitiva. Madrid: Akal.

10.- Humphries, Patrick (1986) The Films of Alfred Hitchcock. New Jersey: Crescent Book.

11.- Hunter, E. (2002) Hitch y yo. Barcelona: Alba Editorial. (adquirido antes de empezar la cuarentena del 2020)

12.- Kaganski, S. (1997) Alfred Hitchcock, Paris: Editions Hazan.

13.- Koster, S. (2015) Las Fascinantes Rubias de Alfred Hitchcock. Escapaña: Cáceres. (adquirido durante en junio de 2020)

14.- Leff, L. (1991) Hitchcock & Selznick. Barcelona: Editorial Laertes.

15.- Marantz C, P. (1995) Alfred Hitchcock The Legacy of Victorianism. The University Press of Kentucky.

16.- Miguel B., M. (1997). La representación de la Mirada: La Ventana Indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954). Valencia: Ediciones de la Mirada.

17.- Modleski, T. (1988) The Women Who Knew Too Much. Hitchcock and feminist theory. Routledge, Chapman and Hall, New York.

18.- Sinyard, N. (1994). The Films of Alfred Hitchcock. Barcelona: Multimedia Books.

19.- Spoto, D. (1985). Alfred Hitchcock el lado oscuro de un genio. Ultramar Editores, S.A.

20.- Spoto, D. (1993). The Dark Side of Genius : The Life of Alfred Hitchcock. New York : Back Bay Books.

21.- Spoto, D. (1993). The Art of Alfred Hitchcock: fifty years of his motion pictures. New York: Anchor Books.

22.- Schulz, B. (1996). El libro de Cocina de Hitchcock. Madrid: Artes Graficas Huertas, S.A.


Como dato anecdótico el libro de cocina de Hitchcock traducido del alemán al español presenta 22 recetas relacionadas con escenas de 20 de sus películas. Mandé a preparar una cuando vivía en Cerros de Camacho, fue el famoso Filete a la Hitch, vinculado a la película Alarma en el Expreso.


23.- Taylor, J. R. (1996). Hitch: the life and times of Alfred Hitchcock. New York Da capo Press Inc.

24 -Trias, E. (1998). Vértigo y Pasión: Un ensayo sobre la película Vértigo de Alfred Hitchcock. Santillana S. A. Taurus.

25.- Varias autores (junio de 1991). Dedicada a Vértigo, el guión y tres artículos. Revista Viridiana 1.

26.- Varios autores (1989). Alfred Hitchcock, el mago del suspenso. Grandes ciclos de TV 2.


El siguiente libro es un estudio de las series de televisión dirigidas por el maestro. Si bien tengo anotado los episodios que pude ver por la televisión peruana en la década de los noventa, considerado que prolongaría más este artículo al señalarlas, además sabemos que Hitchcock solo dirigió unos cuantos capítulos.


27.- Escarre, J. (1992). Hitchcock, un genio en TV. Barcelona: Ixia Llibres.


En Perú, el primer ensayo sobre Hitchcock lo escribió Isaac León Frías. Fuente: Arnaldo Mera.

Sin la colección de Hablemos de Cine, un regalo por parte de mi entrañable amigo cinéfilo y excelso crítico de cine, Federico de Cárdenas, por mi cumpleaños 50 en el 2016, no podría haber sabido que el primer ensayo que se hizo sobre mi admirado cineasta lo realizó mi querido amigo Chacho León Frías, 21 años antes de conocerlo, bajo el título "Hawks y Hitchcock: las dos h más importante del cine americano" (I. León, 1965, pp 16-23). Reproducido en el vol. 2 de Antología de Cine, PUCP; y anteriormente en el libro El cine en las entrañas, páginas de Hablemos de Cine, (I. León, 2016, pp 73-78).


Asimismo, en el lado derecho del encabezado del número 22 de la revista Hablemos de Cine, correspondiente al mes de febrero de 1966, aparecía en letras grandes: “Entrevista a Alfred Hitchcock”. Se reprodujo la entrevista que realizó Peter Bogdanovich para la revista MOVIE, traducida por Miguel Rubio. Comienza con un “yo no miro detrás de la cámara. El operador me conoce lo suficiente bien como para saber lo que yo quiero, y cuando tengo dudas le dibujo un rectángulo y dentro de el, la toma que deseo. Hay que darse cuenta que se está expresando en un medio bidimensional. Esto es muy importante y no hay que olvidarlo nunca.” (Hitchcock, 1966 p. 5.) En el mismo número tenemos la primera reseña, de una película de Hitchcock, realizada en nuestro país por nuestro querido Chacho León Frías y fue sobre el filme Intriga Internacional: North by Northwest, (1959), reproducida en el tomo tercero de la antología de Hablemos de Cine. La crítica a Topaz (1969) de Desiderio Blanco aparece, también, en este tercer volumen (Blanco D., 1970, pp. 231-235).


Después, debimos esperar un cuarto de siglo para leer una mención a nuestro director favorito, lo que sucedió en el número 4 de la revista de cine La Gran Ilusión, en un número especial por los 100 años de cine, en la sección “Nuestras preferidas”. Vértigo fue votada como una de las 10 películas preferidas de los años 1945-1959. Quienes votaron por la película fueron: Ricardo Bedoya, Desiderio Blanco, Emilio Bustamante, Federico de Cárdenas, Alberto Choy, Rafaela García Sanabria, Reynaldo Ledgard, Isaac León Frías, Mario Lucioni, Miguel Marías, Javier Protzel, José Luis Ridoutt, Enrique Silva y Fernando Vivas.


Vértigo quedó en primer lugar para el periodo asignado entre 20 películas (varios autores, 1995, pp. 12-24). Y para conmemorar el centenario de su nacimiento, la revista La Gran Ilusión, anunciaba la portada del número 10 el título “El Universo de Hitchcock”. Se publicaron tres artículos en la sección "La Edad de la Razón", siendo el primero "La última frontera del ser, Las claves de Alfred Hitchcock" (A. Cavallo, 1999 pp.29-32). "La madurez de Hitchcock" 1958-1963 (Torres R., C.,1999, pp 33-37) cuyo autor había conocido una década atrás; y finalmente, "En nombre de Hitchcock: el maestro y sus epígonos" (Marías, M., 1999, pp. 38-42) fue lo último que se escribiría sobre Hitchcock en el siglo pasado.


Posteriormente, no encontramos ninguna referencia en la revista Godard! , pero sí en el número 9 de Ventana Indiscreta. En la portada aparecen los protagonistas de Vértigo, debido a que fue la película más votada por los 31 críticos e invitados para realizar una selección de sus películas favoritas. A propósito de dicha votación José Carlos Cabrejo escribió: "Vértigo, que nos dice sobre el cine" (J. Cabrejo, 2013 pp. 34-39), único artículo sobre Hitchcock en los ya 22 números que lleva.


Revista "Hablemos de Cine" Nº22. Fuenta: Arnaldo Mera

Finalmente, en cuanto a bibliografía peruana tenemos dos artículos aparecidos en La República, escritos por Federico de Cárdenas, motivado por el reestreno de tres obras maestras en Lima. El primer artículo, llamado “El arte de Hitchcock”, publicado en junio del 2013, y el segundo titulado “Las audacias de Psicosis”, del 27 de julio del 2013. Ambos fueron recopilados después de su pronta e irreparable partida por su amigo de la PUCP y hermano de cinefilia Chacho León, en el libro póstumo El cine de los maestros.


Agregaré un dato de una revista argentina gracias a que mi amigo cinéfilo de la PUCP César Salas tiene la colección completa de la revista El Amante. No encontramos ningún dossier, solo comentarios a sus películas y una nota algo extensa de Gustavo Noriega, titulada "El director que sabía demasiado" (1992, pp. 21-27), donde repasa su biografía y hace un listado de su filmografía sonora.


Para concluir estos recuerdos, viajé a Los Angeles en 1998, para ver los Universal Studios y tomarme fotos en el Paseo de la Fama con las dos estrellas que se le dio, una por TV y la otra por realizador fílmico. Regresé en el año 2015 para verlas de nuevo. Al contárselo a Fico de Cárdenas le saqué una sonrisa y me dijo “pero si ya tenías foto con ambas estrellas”. Le respondí que fui a cerciorarme si ambas estaban en buen estado, ya que en caso hubiesen estado maltratadas o sucias lo habría reportado a la autoridad competente.


También viajé a San Francisco para buscar algunas de las locaciones de Vértigo y a Bodega Bay para ver cómo era 35 años después de su estreno.


En una época sin Internet, uno se enteraba de las noticias por correo postal o por el boca a boca. Fue gracias a Norma Rivera, la encargada de la Filmoteca, con quien había forjado una amistad una década atrás, que pude enterarme del homenaje que realizaría el Museo de Arte Moderno de New York por el centenario del nacimiento de Hitchcock. El primer ciclo se desarrolló desde el 16 de abril hasta el 15 de junio, y el segundo desde el 16 de abril hasta el 17 de agosto de 1999. Debido al trabajo, tuve que planificar dos viajes en aquel año para poder disfrutar de las películas que había visto en VHS. Ahí pude ver, en pantalla grande, la mayoría de las películas que solo había podido ver en TV, al igual que la exhibición de los afiches publicitarios de sus filmes.


Estampillas de Hitchcock. Fuente: Arnaldo Mera.

La costumbre de ir dos veces al año me permitiría ver, a finales de octubre del 2015 en el Lincoln Center, el documental de Kent Jones Hitchcock y Truffaut, pero ello va más allá de nuestro artículo. Regresando a 1999 pude adquirir todo un pliego de la estampilla que los Estados Unidos emitió, conmemorando el centenario de su nacimiento. Ya no compré los DVDs, pues sabía que podría ver lo que me faltaba sentado en la butaca de algún cineclub neoyorquino, como ha sucedido alguna vez en los últimos 20 años.


El decano de la prensa nacional El Comercio publicó el sábado 30 de abril del 2005 una página completa con la clásica foto del maestro y dos aves -un cuervo y una gaviota-, en homenaje por los 25 años de su deceso. Asimismo, el jueves 29 de abril del 2010 reprodujo un artículo de EFE Madrid, conmemorando los 30 años de su partida. Vimos dos menciones más en un artículo de José Tsang, “El cine bajo la sombra del acoso”, del domingo 22 de octubre del 2017, con una foto de Hitchcock y Tippi Hedren en el Festival de Cannes de 1963. Mencionó el acoso que sufrió ella. El lunes 9 de marzo del 2020, poco antes de que el confinamiento por la Covid-19 comenzara en nuestro país, en un artículo vinculado a los temas de acoso, reprodujeron una foto en la cual Hitchcock no puede evitar el estornudo, mientras los actores Gregory Peck y Ann Todd se besan en una de las escenas del filme El Proceso Paradine. En este 40 aniversario no hubo mención periodística. En su lugar, este mayo pude ver con mi madre en el horario nocturno del canal HBO Mundi un ciclo de películas programadas por esta efeméride.


Finalmente, considero que es trascendente su vigencia a través de libros académicos, para un público que nació después de su muerte. En plena cuarentena, pedí a la Librería Sur que me haga llegar el que será el libro número 27 de mi biblioteca: Las Fascinantes Rubias de Alfred Hitchcock de Serge Koster. Queda pendiente el de Los asesinatos de Alfred Hitchcock de Peter Conrad y Escenas de Hitchcock de Efraín Bruno. Ambos los vi en Crisol antes de iniciar la cuarentena.


Mi cinefilia pudo ampliarse entre 1986 y 1999 gracias a la Filmoteca de Lima, la Alianza Francesa y el Peruano Británico. Exhibieron filmes y ciclos de Chaplin, Bergman, Fellini, Truffaut, Scola, Visconti y Tarkosky. Solo me ha faltado ver más de Passolini. Y completar aun las que me faltan de Hitchcock. Nunca dejará de sacarme una sonrisa cada que aparezca una mención a él, como en la película Nunca apartes la mirada (2018) de Florian Henckel von Donnersmarck, donde aparece el estreno de Psicosis en Berlín Occidental en 1961.



*Historiador de la Pontificia Universidad Católica del Perú.


Abajo a la derecha, una fotografía de Arnaldo Mera junto a la estrella de Hitchcock.

Referencias

- Blanco D. (1970), Topaz. Hablemos de cine 52. Reproducido en Hablemos de Cine, Antología, volumen 3, PUCP, 2019, 231-235.

- Cabrejo, J. C. (2013) Vértigo, que nos dice sobre el cine. Ventana Indiscreta 9. 34-39.

- Cavallo, A.(1999) La última frontera del ser, Las claves de Alfred Hitchcock. La gran ilusión 10, 29-32.

- Hitchcock A. (1966) Entrevista a Alfred Hitchcock (Trad. M. Rubio) Hablemos de Cine, 5.

- León I. (octubre 1965) Hawks y Hitchcock: las dos h más importante del cine americano. Hablemos de cine 17, 16-23. Reproducido en Hablemos de Cine, Antología, volumen 2, PUCP, 2018, 37-41.

- León I. (2016) El cine en las entrañas, páginas de Hablemos de Cine. Argos producciones audiovisuales S.A.C., 73-78.

- León I. (2019) Intriga Internacional: North by Northwest. Reproducido en Hablemos de Cine, Antología, volumen 3, PUCP, 85-89.

- Marías, M.(1999) En nombre de Hitchcock: el maestro y sus epígonos. La gran ilusión 10, 38-42.

- Noriega G. (1992) El director que sabía demasiado. El amante 1(3), 21-27.

- Torres R., C.(1999) La madurez de Hitchcock 1958-1963. La gran ilusión 10, 33-37.

- Varios autores (1995) Nuestras preferidas. La gran ilusión 4, 12-24.


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