Mundos femeninos en el cine de Pedro Almodóvar

Actualizado: 25 oct

El lenguaje cinematográfico, especialmente el narrativo, traza claramente una línea entre el mundo real y el narrado, el material y el ficcional. En el caso de Almodóvar, uno de los directores españoles más prolíferos de las últimas tres décadas, la mirada sobre la feminidad no se limita al sexo biológico. Es, ante todo, una forma de ejercer la identidad, aventurándose más allá de los convencionalismos sociales.


Por Antonio Espinoza ESPECIALES / PEDRO ALMODÓVAR

Hablar e imaginar a la mujer en el cine es remontarse a través de los más de cien años de vida que tiene el séptimo arte. El cine, como espejo de la realidad, nos ha mostrado diferentes representaciones de lo femenino: femmes fatales, vamps, madres, guerreras, heroínas, villanas, etc. Sin embargo, a pesar de la presencia de la imagen femenina en la pantalla, esta no se ha visto correspondida con igual frecuencia detrás de cámara. El número de directoras de cine aún hoy es muy bajo si se compara con su equivalente masculino. De esta manera, en la mayoría de casos, son directores los que ofrecen una mirada de la mujer dentro de sus cinematografías particulares.


Es intención de este texto abordar el universo femenino recreado en el cine a partir de la obra de Pedro Almodóvar y otros directores representativos. El cineasta español, muy reconocido internacionalmente, cuenta con una extensa cinematografía en la que la mujer es un elemento central en cada una de sus historias. En sus veinte películas filmadas hasta la fecha, ha construido su sello y estilo personal alrededor del mundo femenino, tanto por las actrices, como por los temas y las historias.


Mundo femenino

Todo sobre mi madre (1999). Fuente: Notes On Movies


Ante todo, cabe preguntarse: ¿cómo son las mujeres en el cine de Almodóvar? ¿qué rasgos las caracterizan? Si bien la mujer se ha convertido en una constante y eje central de la cinematografía del director, se pueden observar diferentes tipos de mujeres con sus características y particularidades propias, pero –como veremos más adelante con algunos ejemplos– el concepto de “chica Almodóvar” se ha extendido en la sociedad española como calificativo que denota cualidades como modernidad, extravagancia y originalidad (Manrubia, 2012).


Es así que las figuras femeninas en este cine intentan siempre huir de los estereotipos tradicionales de mujer, si bien los personajes del director pueden incluir mujeres de distinto tipo: madres, solteras, modernas, tradicionales, etc. Por regla general, todas ellas se encontrarán en situaciones extrañas o poco habituales. Estas interpretaciones tendrán en común que se encuentran en una búsqueda o descubrimiento personal –ya sea motivada por el amor hacia un hombre o a la familia– en un contexto que les es ajeno y hostil. En el universo formado por los personajes femeninos de Almodóvar puede encontrarse un gran abanico de roles: putas, drogadictas, asesinas, heterosexuales, bisexuales, lesbianas, transexuales, travestis, castradoras, amas de casa, masoquistas, esposas, madres, hijas, abuelas, amigas y vírgenes. Todas ellas presentan una característica particular pues son profundamente gregarias, se ayudan, son cómplices, se consuelan y no se critican. Estas mujeres son rápidas y eficaces en lo que quieren; no se detienen ante nada, no hacen uso del chisme porque nada las escandaliza. Al contrario, ellas hacen alboroto en la medida que su comportamiento es poco ortodoxo respecto a los estereotipos tradicionales de la sociedad. Su vocabulario es directo y utilizan todo tipo de expresiones. Como claros ejemplos podemos pensar en el personaje de Pepa (amante), interpretado por Carmen Maura, en Mujeres al borde de un ataque de nervios o el de Manuela (madre) por Cecilia Roth en Todo sobre mi madre, dos mujeres que van a luchar contra todo por lograr su objetivo.


Está claro el gusto o fijación del director por los mundos femeninos y cuando se le ha preguntado por ello, Almodóvar ha puesto de manifiesto que sus películas están dominadas, en calidad y cantidad, por personajes femeninos. Él siente –y así los construye desde la realización del guion– que estos personajes son más fuertes, más autónomos, se arriesgan más, son dueños de sus destinos, luchan mejor, tienen menos prejuicios y menos pudor. Aun en el sufrimiento lo hacen mejor y de manera más divertida, lo que enriquece al filme. En opinión del director, las mujeres están más dotadas para vivir y manifiestan que viven. Eso explica el gusto y admiración del cineasta por las mujeres, quienes son sus preferidas a la hora de hacer cine, porque expresan de mejor manera situaciones y emociones como la soledad, los celos o el amor (Hernández, 2004).


Hombres femeninos

Los amantes pasajeros (2013). Fuente: MUBI


Almodóvar no desdeña ningún ser femenino en su universo cinematográfico. Si bien hasta ahora se habló solamente de mujeres, el universo femenino del director comprende también a personajes varones. Como en la comedia Los amantes pasajeros (2013) o en el thriller La piel que habito (2011) y el melodrama Todo sobre mi madre (1999), podemos encontrar personajes gays o transexuales dentro del extenso mundo transgresor del cineasta, que expresan lo femenino desde sus historias y formas de actuar.

De esta manera tenemos que una de las constantes en el cine de Almodóvar es la presencia de personajes que se alejan de los estereotipos masculino o femenino para representar “identidades sexuales elegidas” (Manrubia, 2012). Lesbianas, homosexuales, drag queens, travestis o transexuales tienen en común la anteposición de su opción sexual a los condicionantes sociales o naturales. El director visibiliza y les da una voz a personajes que muchas veces se encuentran en los márgenes para el cine tradicional, pues los personajes varoniles no siempre responden exactamente a la identidad y roles sociales que tradicionalmente se adhieren a lo masculino. En Los amantes pasajeros vemos que toda la tripulación del vuelo en donde sucede la historia es abiertamente homosexual y su comportamiento es exagerado: poses y gestos, acercándose más a una caricatura de los estereotipos femeninos que a la conducta estereotípicamente masculina. Por otro lado, en La piel que habito, como parte de una venganza, el personaje de Antonio Banderas secuestra y convierte en mujer al muchacho (Vicente) que violó a su hija. Se trata de un volver a nacer como Vera y redescubrir su nueva feminidad. Asimismo, en Todo sobre mi madre los travestis (Agrado y el padre del hijo de Manuela) juegan un rol importante en la historia central. Nacidos como hombres, pero redefinidos en el universo femenino desde su manera de vestir, han construido su cuerpo y formas de expresarse.


Chicas Almodóvar

Volver (2006). Fuente: GQ España


Hasta ahora se habló de las mujeres y lo femenino en el cine de Pedro Almodóvar. Sin embargo, el universo femenino de la filmografía del director no estaría completo si no fuera por las actrices que dan vida a personajes tan únicos. Es necesario reconocer el trabajo y aporte que realizan en los largometrajes del director aquellas que son conocidas como “chicas Almodóvar”, mujeres que han sabido transmitir el carácter fuerte, independiente y transgresor que el cineasta español quería para sus personajes. Cada una tiene un estilo particular (no se parecen en nada) y quizá esa diferencia es lo que atrae tanto al público y al cineasta. Son reflejo de una sociedad que cambia, son mujeres de bandera, con estilo y personalidad propios.


Al hablar de Almodóvar y las mujeres que pueblan sus historias, es inevitable hablar de Carmen Maura, considerada para muchos como la chica Almodóvar por excelencia. Fue la protagonista de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, el primer largometraje del cineasta, en donde encarna a la vengativa Pepi. A partir de ahí estaría presente en la mayoría de películas de la primera etapa del director, como Entre tinieblas (1983), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984), Matador (1986), La ley del deseo (1987) y Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988). Luego, los caminos de la actriz y Almodóvar no volverían a coincidir hasta diecisiete años después con Volver, que, paradójicamente, marcaría el retorno de Maura al universo almodovariano como Irene, la difunta madre de Raimunda (Penélope Cruz).


Otra de las musas del director manchego es Cecilia Roth, actriz argentina que llegaría a España huyendo de la dictadura militar de su país y que se uniría a la cinematografía de Almodóvar desde Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Se trata de una mujer imprescindible para el director al momento de conformar el reparto para sus películas. Si bien no siempre ha sido la protagonista de la historia –tuvo su papel más destaca- do en Todo sobre mi madre, donde encarnó al personaje principal: Manuela–, ha estado presente en largos como Laberinto de pasiones (1982), Entre tinieblas (1983), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984) y Los amantes pasajeros (2013).



Versión editada para la web. Lee el texto completo originlamente publicado en la edición número 17 de Ventana Indiscreta (primer semestre del 2017).