"Todo en todas partes al mismo tiempo" (2022): el multiverso de las emociones

Actualizado: 12 jul

La película dirigida por Daniel Scheinert y Daniel Kwan -colectivamente conocidos como DANIELS- parte de la idea de un multiverso para explorar complejas relaciones familiares, y lo hace con creatividad y deleite visual.


Por Hitoshi Isa Kohatsu CRÍTICA / CARTELERA COMERCIAL

Fuente: FilmAffinity


Evelyn Wang (Michelle Yeoh) está teniendo un mal día, uno de muchos en una mediocre vida llena de sueños sin realizar. Trata de planear una fiesta del Año Nuevo chino, pero su sumiso esposo Waymond (Ke Huy Quan) solo la exaspera, su hija Joy (Stephanie Hsu) nunca está feliz y su padre (James Hong), quien la desheredó cuando emigró a Estados Unidos, está de visita. Y lo peor de todo: tiene que ir a declarar sus impuestos. Es entonces cuando una versión de otro universo de su esposo aparece y le dice que solo ella puede salvar el multiverso de la amenaza de una maligna entidad llamada Jobu Tupaki.


Desde ahí nos lanzamos a una historia fantástica en la que Evelyn explora una miríada de realidades alternativas, cada una bizarra y única, mientras sus relaciones familiares se empiezan a desmoronar. El concepto del multiverso -tan popular últimamente- se visualiza a través de un perfecto balance entre efectos especiales exagerados, una edición dinámica, que alterna raudos paneos, y un talentoso reparto capaz de interpretar a varias versiones de un mismo personaje, moviéndose entre distintas realidades. Estos tránsitos revelan cierto amor por el cine. Así, identificamos referencias a la iconografía y dirección de arte de, por ejemplo, películas de artes marciales de Hong Kong, filmes animados de Pixar, el cine de Quentin Tarantino, o de trabajos de Wong Kar-wai como Con ánimo de amar (Fa yeung nin wah, 2000) y 2046 (2004).


La narrativa mezcla el humor negro y la depresión existencialista, que aparece cuando uno se da cuenta que ha desperdiciado su vida. Entre esos polos, se crea un balance, a través de escenas ridículas pero melancólicas, agrias pero hilarantes. Los múltiples universos de la película no solo ofrecen la oportunidad de justificar una variedad visual. También sirven de vital herramienta para explorar las dificultades de vivir conscientes de las oportunidades perdidas y las metas no logradas.

Fuente: Revista Velvet


De alguna manera, hay en la película una visión del absurdo próxima a Camus, que acepta con optimismo la incoherencia y la decepción de la existencia humana. Se logra formar en el filme una contundente tesis alrededor de esta idea. Las infinitas posibilidades que Evelyn ve hacen que se dé cuenta que nada importa, porque cada decisión es, a la larga, inconsecuente. Esa conclusión le permite comprender que nada la detiene de vivir a su mayor potencial, de arreglar lo que está roto en su entorno y tratar con comprensión y respeto a la gente que la rodea. Cierto, es una idea melosa, sentimental, pero presentada de una manera audaz y honesta.


En realidad, hay muchos más elementos en Todo en todas partes al mismo tiempo (Everything everywhere all at once, 2022) que son merecedores de una mayor discusión, pues es el tipo de filme que da tanto de qué hablar. Desgraciadamente, no hay palabras suficientes que efectivamente describan qué tan espectacular es. La película realmente se tiene que ver para creer. Vale cada segundo.